miércoles, 14 de abril de 2010

El 13 es un número

La leyenda de atribuirle las desgracias al número 13 lo discrimina de cualquier otro número. Ya que cualquier otro- no importa su comportamiento- es más perdonado por las cábalas. Y es menos jugado a la quiniela y menos maldecido. Fíjense en el Senado: los opositores del Frente del Rechazo y del Odio nunca consiguen llegar a 37. El DNU al que amenazan de muerte es el 298. Y el descuento por ausencia de la banca es el 20%. Los jinetes del Apocalipsis de la Mesa de Desenlace, son cuatro; las grandes empresas apropiadoras de Papel Prensa son dos; y la cantidad de medios concentrados en las corporaciones hegemónicas son más del 70 %. Los desaparecidos son treinta mil; y los hijos robados por los represores son más de quinientos. Recuperados ya hay cien. Y casi ciento dos. Uno de los ingratos orígenes que se adjudican al 13 son los trece comensales de la última Cena, donde el traidor fue Judas. Aquí, sin mediar cena alguna, el vicepresidente de la Nación es también uno solo. Y los adalides crispados de la Iglesia argentina son tres: Casaretto, Bergoglio y Aguer. Rabino Bergman hay únicamente uno. No hay que ser tan injustos con el número 13. Se lo acusa de ser el número maldito por antonamasia. No hay que olvidarse que el canal de televisión que lleva el número trece es el de más éxito. Hasta ahora. Pero las llamadas de espionaje del macrismo son más de cuatrocientas; las líneas de subterráneo inauguradas son cero. Y los trapitos nadie sabe cuántos son. Cualquier número tiene lo suyo. Todos los seres humanos tienen la chance de llegar a cumplir trece años si Dios quiere. Eso sí, el capítulo XIII del Apocalipsis es el del Anticristo. Si uno no lo lee no se entera.

Carta abierta leída por Orlando Barone el 13 de Abril de 2010 en Radio del Plata.

1 comentario:

Rodrigo Rojo dijo...

QUE GENIO BARONE.
Espero que estés estudiando MUCHO¬¬
TE QUIERO. MUCHO.-